TIEMPO DE CARAMELOS, Juana Vázquez Marín

Escrito por en Mar 13, 2014 | Sin comentarios

TIEMPO DE CARAMELOS, Juana Vázquez Marín (Calima Ediciones)

Dice la autora:

Es un libro que me duele mucho y del que dudo de su tema único: la relación con mi padre y mi madre en mi infancia… Su origen es la consecuencia de psicoanalizarme hace unos tres años. El psicoanalista llevó el hilo de la conversación a la infancia y salieron los padres, y su autoridad, mi responsabilidad cuando tenía muy pocos años, mi agobio ante la idea que tenía mi padre de mí, como de una especie de superdotada, mi carácter melancólico, mi pueblo silencioso y quieto…Después de publicarlo, me entró la duda de que si lo que había escrito en él era verdad, así como si no habría cargado las tintas sólo en lo negativo. Esto llegó al límite, cuando le pedí a mi hija que lo leyera y me dijo que no, pues ponía mal a los abuelos…En aquel momento nació en mí una culpabilidad que seis meses después no ha pasado aún.

LA CASA ROJA, Juan Carlos Mestre

Escrito por en Mar 13, 2014 | Sin comentarios

LA CASA ROJA, Juan Carlos Mestre (Editorial Calambur)

¿Y tú, que has escrito un verso en una lengua que piensa por ti, te haces llamar poeta?”. La cita no es literal, ni tampoco anónima, aunque no consigamos recordar a quién pertenece. Probablemente a alguien muy listo. Una cosa es segura: el poeta a quien van dirigidas estas palabras NO es Juan Carlos Mestre (Villafranca del Bierzo, León, 1957).

La culpa de que hayamos recordado la frase (y olvidado al autor) es de La casa roja, precisamente porque no la habita ni un solo verso o línea que parezcan gratuitos, aleatorios o debidos a la intervención sobrenatural de la lengua española. Algo nos dice que aquí el único que piensa es Mestre: “Engañifa stop acepto gustoso este premio stop gracias le doy al espíritu santo stop no será un bombón envenenado stop un poeta debe ser más útil que ningún ciudadano de su tribu stop gracias isadore ducasse por echarme una mano en la caseta de feria stop tengo miedo a los aviones stop iré por tierra en un barquito de papel stop los mares están que arden stop tengan preparado el micrófono” (“Telegrama a la engañifa”). Antes, la poesía era inmediatamente reconocible por la rima, el cómputo silábico, los pies métricos. Ahora, lo es por los premios. Signos de pobreza, unos y otros.

Necesitamos incluir la razón entre los planes a extinguir antes de que ella nos declare a nosotros especie en extinción: “Entonces el poema se levanta y da por terminada la superficie del lenguaje, se apoya en la escalera de mano, digamos el punto de vista desde el que se asoma al vacío, a cierto grado de premonición equidistante a la agricultura de lo que llamamos destino, y ahí, destructiva, irreparablemente fragmentado por el mecanismo íntimo, tampoco alcanza a dar testimonio de la mano izquierda de Dios” (“La mano izquierda de Dios”). Lo dicho: Mestre es el cerebro; el lenguaje, un matón a sueldo.

Y nuestra reseña es -para qué engañarnos- una pérdida de tiempo. Leernos a nosotros cuando puede leerse a Juan Carlos Mestre debe de ser ilegal en alguna parte. Así que menos Cultural y más Casa roja: ciento sesenta y cuatro páginas de divina locura y genialidad humana. Esto es lo que ocurre cuando ocurre la poesía.

EN DÍAS IDÉNTICOS A NUBES, Ana Pérez Cañamares

Escrito por en Mar 13, 2014 | Sin comentarios

EN DÍAS IDÉNTICOS A NUBES, Ana Pérez Cañamares (Editorial Baile del Sol)

Adolescente fui, en días idénticos a nubes…

Donde habite el olvido, Luis Cernuda
Hay pocos versos más acertados en la historia de la literatura, más eficaces y certeros, porque definen como un dardo conceptos escurridizos. Ana Pérez Cañamares aprovecha una parte del verso, la que define, para dar título a este conjunto de lienzos, de duración corta en general, donde caracteres enormemente atractivos actúan en situaciones cotidianas. Y sin embargo, consigue que dichas situaciones revistan un trasfondo simbólico y nos transporten a momentos de nuestra propia vida que podríamos recordar mucho tiempo después de haber cumplido los ochenta años, en los que los días eran idénticos a nubes pasajeras, nubes que se sucedían sin descanso, como si jamás fueran a dar a un fin, porque durante la infancia –y adolescencia- uno aún tiene la impresión de que va a vivir para siempre.

Asistimos a escenas llenas de vida y de inocencia, de amor o frustración o incomprensión o un comienzo de comprensión de cosas que antes resultaban remotas, desconocidas e inasibles. Y es en la mesura, en la maestría narrativa, en una deleitable ingenuidad, donde los cuentos de este libro me recuerdan al mejor Chéjov. Por su virtuosismo en aparentar no decir nada diciéndolo todo, por su sencillez, por sus destellos de humor suave y bien templado. Por su cotidianidad, por su genio.

COMO UNA HISTORIA DE TERROR, Jon Bilbao

Escrito por en Mar 13, 2014 | Sin comentarios

COMO UNA HISTORIA DE TERROR, Jon Bilbao (Editorial Páginas de Espuma)

Una pareja abandona la ciudad para rehacer su vida en una casa construida a espaldas de un viejo bosque. Apenas instalados en ella, la mujer es asaltada en un sueño por la imagen de una invasión de ardillas. Intentan tomar la casa. En el sueño, Bambú, el perro de la pareja, las enfrenta y se pierde tras ellas en la espesura. Al día siguiente Bambú ha desaparecido. Desde ese momento, en las pesadillas de la mujer los roedores seguirán acechando la casa con creciente violencia en cada ocasión, como una horda de inquietantes emisarios del bosque.
Los personajes de esta colección de relatos tratan de huir de unos monstruos que tal vez sean ellos mismos. Con una prosa transparente y precisa y un impecable pulso narrativo, Jon Bilbao nos asoma a las amenazas que a menudo esconde lo cotidiano.
Como en las buenas historias de terror.

EL LABERINTO DE NOÉ, Esteban Gutiérrez Gómez

Escrito por en Mar 13, 2014 | Sin comentarios

EL LABERINTO DE NOÉ, Esteban Gutiérrez Gómez (Editorial La Tierra Hoy)

Martín parece haber tocado fondo y regresa al pueblo de su infancia. Su abuelo, una figura muy importante para él, ha muerto pero queda Julián, su mejor amigo. A través de él y de un particular duelo de relatos podrá descubrir la historia de su abuelo, su propia historia.
El grueso de la novela son los relatos que escriben los dos protagonistas, engarzados en la progresiva amistad que va surgiendo y el desvelamiento de lo sucedido en los últimos años del abuelo de Martín. Esto permite al autor mezclar relatos de muy diferente tema y factura sin que la estructura se resienta. La excusa proporciona un buen resultado.
Un buen libro de cuentos ¿O es una novela fragmentada? Como dice el autor, todo está inventado, pero todo puede ser diferente.

LA SUAVE PIEL DE LA ANACONDA, Raúl Ariza

Escrito por en Mar 13, 2014 | Sin comentarios

LA SUAVE PIEL DE LA ANACONDA, Raúl Ariza (Editorial Talentura)

Lo cotidiano, el silencio, la caricia. Gente desolada, desnuda o confusa. El desencanto de unos ojos sin mirada. El hastío de la sangre y la flaqueza de una luz. El color del pesimismo o un espacio mal ocupado; ya sea una cama, un espejo o un corazón. Una vida insulsa, un error propicio, un abrazo y un disparo. Saturno devorando a sus hijos. La manzana y la serpiente. La paradoja del vivir… En definitiva, el azar de todas las cosas.

HOMBRES FRÁGILES, MUJERES DE CRISTAL, Andrés Portillo

Escrito por en Mar 13, 2014 | Sin comentarios

HOMBRES FRÁGILES, MUJERES DE CRISTAL, Andrés Portillo (Editorial Comanegra)

Un conjunto de relatos lleno de referentes como la novela negra, el cine de los años 50 o el realismo mágico.
Veinticinco relatos de amor y odio, de perdón y lamento. Mujeres que escapan de la soledad por carreteras secundarias, que buscan el amor en casas vacías, que necesitan un cómplice, una caricia. Hombres que se enfrentan a la mala suerte con inocente torpeza, que reclaman compañía, un trago a medianoche, que buscan también un cómplice, una caricia. Hombres y mujeres que nos acercan a la fragilidad humana: el amor, el dolor, la soledad… donde, de vez en cuando, se cuela un poco de felicidad

CASI TAN SALVAJE, Isabel González

Escrito por en Mar 13, 2014 | Sin comentarios

CASI TAN SALVAJE
Isabel González (Editorial Páginas de Espuma)

Este primer libro de Isabel González disfruta del ritmo del cuchillo y del aire en un afán por reconstruir y apuntalar primero para derribar después.
Sus personajes luchan por la supervivencia en condiciones adversas, en un campo de batalla que es tanto el propio cuerpo como el paisaje que lo rodea.

Alma y fuerzas elementales se dan cita en cada palabra. En sus cuentos no es amor lo que se pide pero se compra todo por amor. El lector desprovisto de presuposiciones no descansará.
Isabel González, tampoco, casi tan salvaje y toda una colisión

LOS AÑOS DEL COMA, Marisol Torres

Escrito por en Mar 11, 2014 | Sin comentarios

LOS AÑOS DEL COMA, Marisol Torres (Canalla Ediciones)

Delicadeza y crueldad, sensibilidad y barbarie se dan la mano en esta la primera novela de Marisol Torres,  seguramente como en la vida misma, donde cualquiera de nosotros es capaz de experimentar un profundo sentimiento de piedad cinco minutos antes o después de cruzar indiferente ante un paisaje patético. Nadie está hecho de una sola pieza, y eso lo saben mejor que nadie las protagonistas de Los años del coma, capaces de llorar hasta el infinito y sentirse estremecidas por una honda compasión apenas unas páginas antes de ejecutar, con la mayor frialdad, lo que ellas, asimismo fríamente, han considerado que es de justicia; o capaces de aniquilar imperturbablemente a una persona indefensa aun sabiendo que casi al momento van a verse asaltadas por un remordimiento de conciencia feroz. Se diría que leer esta novela es tener justo bajo tus pies esa “delgada línea roja” tantas veces mencionada que separa el amor del odio, la caricia del zarpazo, la caridad de la sevicia.

El argumento es sencillo: una mujer que ha perdido a su marido y a su hijo, atropellados por un conductor borracho, decide abrir un hogar de acogida (delicado, suave, con la elegancia y la exquisitez presentes en cada rincón) donde dar alojo a todos los seres desvalidos que han sufrido dramas como el suyo, cuyas vidas han sido devastadas por un inconsciente, por un bruto, o por un gañán (o gañana) insensible. Un día llega a este hogar de acogida una joven que “ha probado la sangre” (la imagen no es sólo una frase hecha), una quizás víctima, quizás verdugo, que ha sido capaz de acabar con la vida de quien se la hacía imposible, y salir indemne. Celia, como se llama esta joven, enseguida se convierte en el brazo ejecutor de esos seres indefensos y golpeados por la crueldad o la estupidez de los demás, seres pequeños que se resisten a aguardar pacientemente la llegada de una posible “justicia poética”.

INEXPLICABLE

Escrito por en Feb 12, 2014

Tenía dos hijos gemelos, idénticos. Ella los vestía con la misma ropa y les preparaba simétricos desayunos cada mañana. Ellos se comportaban de la misma manera y parecían tener una única personalidad. Los dos sacaban las mismas notas en el colegio, se magullaban la misma rodilla –el mismo día, a la misma hora–, les gustaba la misma chica, hablaban a la vez para decirle una frase semejante. Ella los arropaba por igual cada noche, en sendas camas gemelas, cada uno bajo su propio edredón azul de plumas. Luego, se acercaba con sigilo a uno de ellos, siempre el mismo, y le susurraba al oído: “Tú eres mi favorito”.

“El libro de los pequeños milagros”, de Juan Jacinto Muñoz Rengel

Un libro para leer muchas veces.

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